En 1958 ya se conocían los efectos del ser humano sobre la atmósfera y el posible cambio climático.
La investigación, que se inició a petición de 16 senadores, asegura que las actividades de distorsión se limitaban a la oficina de prensa de la NASA y que no se han encontrado evidencias de que altos cargos de la agencia o de la administración Bush interfirieran en ellas.
El informe recoge que "entre otoño de 2004 y principios de 2006, la Oficina de asuntos públicos de la NASA trató el asunto del cambio climático de un modo que minimizaba el ...
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